15 de mayo de 2011

De "En busca de la felicidad"

Hoy, como hacía tiempo no ocurría en el blog, es día de hablar de cine. Concretamente, de comentar y recomendar una película que tuve oportunidad de ver por la mañana en televisión y que forma parte de mi archivo de favoritas, pero que nunca hasta ahora he tenido oportunidad de recomendar a nadie. Se trata de En busca de la felicidad (The Pursuit of Happyness), de Gabriele Muccino.

En busca de la felicidad es un drama -aunque Cinemex, lo recuerdo, cometió la ridiculez de catalogarlo como comedía- basado en la vida de Christopher Gardner, un corredor de bolsa multimillonario que antes de serlo sufrió lo indecible para sobrevivir, hecho que intenta mostrar la película. Gardner parece haberse convertido en un ejemplo de vida, de luchar y alcanzar los sueños y, aunque la película busca reflejar eso (y Gardner trabajó en ella e incluso aparece al final), me parece mejor hacer a un lado ese hecho para evitar que esta entrada se vuelva aduladora de un tipo que ni conozco.

Además, porque me parece que saber que está apoyada en una historia real es un plus que la película no necesita pues por si sola es un drama muy sólido. Es la historia de un hombre que, victima de una dura situación económica y dejado por su débil esposa, se inscribe como una última -y única- oportunidad de salvación a un programa de entrenamiento para corredor de bolsa. Seis meses, sin paga, con sólo la promesa de obtener un gran trabajo al final del mismo.

Esos seís meses son los que narra la película pues en ellos Gardner (interpretado por Will Smith)y su hijo (interpretado de hecho por el hijo de Smith, Jaden Christopher Syre Smith) pasan cualquier cantidad de pesares, viven día a día sin saber como sobrevivirán al siguiente. La cantidad de obstáculos, las veces que cae y la manera en que se levanta y continua persiguiendo su meta el personaje principal son, sin más, lo que para mi vuelve este filme uno de mis favoritos y de los que más fibras tocan.

Leer el párrafo anterior llevará a más de uno a decir que la película no es otra cosa que una cursilería. Mi hermana dice, por ejemplo, que se trata de la versión estadounidense de Pepe el Toro. Sin embargo, aunque reconozco parte de verdad en ambas afirmaciones, me parece exageradas pues una de las virtudes de la película es precisamente evitar la simpleza y no abusar de las escenas cursis (por ejemplo, de la relación padre-hijo, que es tierna y nada más) para lograr una historia que, pese a que si exagera de algunas casualidades o, más bien, fatalidades, se antoja muy realista.

Eso y que, ya lo saben y si no se enteran de una vez, si algo no me gusta es la cursilería. Así que si les digo que no es cursi, o que lo es en muy poco grado, les hablo bien en serio. Y para muestra un botón: la película se llama "En busca de la felicidad" y se trata de eso, con la pequeña curiosidad de que la película intenta decirnos que la felicidad está en el bienestar económico que al final consigue -y de que manera- Gardner. ¿No les dije?, eso no es cursi, es realista.

De cualquier manera, lo lindo de la película no es tanto la moraleja final y que tanto es cursi o no, sino todo el drama que sufre y como lo transmite el filme. Y eso es con la enorme actuación de Will Smith, que se ganó una nominación al Globo de Oro y al Óscar como mejor actor. Cuando vi el filme por vez primera en el cine y luego me enteré de que Smith no se ganó el máximo galardón, pase del coraje a la confusión pues me parecía que en pocas películas como en ésta se merecía el reconocimiento. Me calme un poco cuando vi que la actuación premiada fue la de un tal Forest Whithaker, en El último rey de Escocia (The Last King of Scotland) De consuelo queda que, si quitamos esa tremenda actuación, la de Smith ganaba claramente pues es en serio notable.

En fin, termino la entrada que si hablo más arriesgo uno o más spoiler alerts. La mejor opinión de si el filme es bueno o no, y debe estar o no entre los favoritos, es de ustedes, y ya sabrán si la comparten en este blog. Entretanto, acá el trailer de la película.

8 de mayo de 2011

Covering "The Impossible Dream"

Hace un par de entradas dedique este espacio a hablar de la versión de El Quijote de la Mancha en 31 Minutos. Y en el vídeo que la acompañaba, como bonus track, venía al final la versión de ellos a Sueño Imposible (The Impossible Dream), una melodía muy famosa que formó parte del musical Man of La Mancha y que lo trascendió para convertirse en un éxito que han cantado varios artistas reconocidos. Desde ese entonces tuve la idea de buscar las distintas versiones que se han hecho para luego compararlas en una edición más del ya clásico covering de este blog. Bueno, hoy, pocas semanas después, cumplo ese cometido.

Sin embargo, en este caso, más que una comparación y critica de las versiones -como ha ocurrido en anteriores covering-, prefiero simplemente compartir con ustedes las que más me han gustado, quizá sólo para tenerla presente pues, aunque no es muy conocida por estos lares -creo, y lo digo al tanteo, sin certeza y más bien con sospecha, que la cultura de los musicales está más extendida en Estados Unidos que en Latinoamérica-, vale la pena conocerla.

Como dije al final de aquella entrada, The Impossible Dream es la canción central del musical Man of la Mancha, presentado en Broadway en 1965 (aunque se estreno en Connecticut en 1964, fiel a la costumbre estadounidense de probar las obras en una audiencia reducida antes de lanzarlas en Nueva York) Si bien la idea está obviamente tomada de la obra maestra de Cervantes, el musical en concreto está apoyado en el libro homónimo del dramaturgo Dave Wasserman que plantea algunas diferencias con el original para hacerlo más atractivo a Broadway, claro está. Las letras (que pueden leer aquí) son cortesía de Joe Darion y la música de Mitch Leigh, ambos reconocidos en el ámbito luego de este trabajo, mientras que el actor encargado de interpretarla, con Premio Tony de por medio, es Richard Kiley. Empecemos pues con su versión, la original, la del músical:


¿No es difícil de explicar que gustara tanto y que fuera tan premiada, verdad? Bueno, continuemos, no sin antes recordar que la selección de aquí es de las versiones que al autor de ese blog más conmovieron, y no precisamente las más famosas o premiadas, cosa que ignoro por completo. La siguientes es cortesía de Luther Vandross Jr., cantante de Gospel y Blues no muy reconocido pero si muy talentoso y que consigue una versión bastante melodiosa:


La que sigue le toca a Elvis Presley, que tenía la buena costumbre de hacer covers de las rolas de moda, sin importar si sonarían bien o mal en Rock & Roll, género del que es considerado padre y señor. Sin embargo, a mi siempre me han gustado las baladas que grabó Presley y, en el caso de hoy, su cover se queda a medio camino entre convertirla a un género más movido y dejarla en una balada muy lenta, y ahí su encanto. Una muy buena versión:


Contemporáneo a Presley, tenemos al tremendo Frank Sinatra -de pie, fuera sombreros y, si gustan, aplaudan- que tampoco se quedaba atrás a la hora de hacer sus versiones y ponerles ese toque sentimental que sólo él tiene. Para The Impossible Dream no hay diferencia, y no se le necesita, Sinatra consigue una tremenda interpretación con todo su estilo y voz:


El grupo vocal estadounidense The Temptations, acaso el más reconocido de los sesentas, grabó en 1967 su propia versión. Como no podría ser distinto, se esforzaron por imprimirle todo su estilo, incluirle los coros y ponerle ese toque especial tan típico de la música pop sesentera. El resultado, similar a Presley, una melodía de camino entre la balada y los éxitos pop del grupo:


Más recientemente, la cantante alemana Sarah Connor realizó su propia versión. La primera vez que la escuche ciertamente no me gustó, me parece que la hizo demasiado "popera." Sin embargo, en una segunda vez, pese a que me siguió pareciendo "popera" -púes lo es, como la cantante, sin más-, acabó por convencerme gracias al arreglo que tiene y, sí, al esfuerzo vocal de Connor. Muy melosa en unas partes y exagerado en otras, sí, pero en términos generales, creo que acertado.


Y, finalmente, la que para mi y seguro para ustedes -más les vale- es la versión más impresionante desde la original. Decir que la interpretan la soprano Anna Netrebko y los tenores Placido Domingo y Rolando Villazón debería ser suficiente para entender porque es tan extraordinaria, sin embargo, quizá valga añadir... no, que va, por Dios, en serio, ¿qué más quieren que diga?, la cantan esos tres, con eso basta. Disfrutenla:


Y por último, bonus track y despedida, la causante de esta entrada. La genial y ocurrente versión de 31 Minutos:

28 de abril de 2011

De vuelta... y Batalla de Puebla

Tal y como lo leen desde el inicio de la entrada, estoy de vuelta. Después de un excesivo e innecesario letargo vacacional, vuelvo a mi función de amo y señor de este blog. Ya descubrí que eso de escribir dos veces por semana necesita solamente de ganas y ritmo. Las ganas las tengo, de sobra, y el ritmo necesito agarrarlo de nuevo. Paciencia.

Ahora, lo cierto es que tampoco puedo darme el lujo de tener otra entrada que sólo anuncie mi regreso y verse sobre nada, pues este blog me parece que ya excedió su cuota anual de ese tipo de entradas. Así que, brevemente, ahí les va una reflexión, a modo de pregunta: ¿estaríamos mejor con López Obrador?... No, no es cierto, esa no era, disculpen el mal chiste -y no olviden que este blog es apolítico- lectores. Ahora si, la pregunta, hoy 5 de mayo,¿hay qué celebrar la Batalla de Puebla?, ¿por qué?

Las razones para la respuesta afirmativa son todas conocidas: se venció a uno de los ejércitos más poderosos del mundo -con uno de los más débiles, de paso-, se detuvo el ataque francés que galopaba sin cesar hacía una fácil victoria, y claro, se dio una muestra de resistencia y valentía, pero sobretodo, de unidad. Esas y alguna otra que se me escape a mi pero no a las monografías sobre el tema.

Sin embargo, he aquí una buena razón para no celebrarlo: no sirvió de gran cosa pues en un par de años se instauró el imperio de Maximiliano de Habsburgo. Quienes somos especialmente críticos con la historia -y más con esa decorada y noble historia patria- encontramos en declaraciones incendiarias como la anterior tremendos pilares para combatir el patriotismo ciego, ese que desconoce las verdaderas circunstancias de cada hecho y sale a la calle a gritar en septiembre e ignorar el sentido de sus gritos el resto del año.

Sin embargo, en el particular caso de la Batalla de Puebla, esos pilares se derrumban, se tienen que derrumbar, hacer cenizas. Porque lo cierto es que ese suceso, para propios y extraños -patriotas y malinchistas, si gustan-, debe ser celebrado, no sólo recordado, celebrado, aplaudido y puesto en alto cada que siquiera se mencione. Y no por las razones dichas arriba, que son las fáciles, sino porque la razón para no celebrar la Batalla de Puebla se vuelve intrascendente ante la principal razón para celebrarla.

Que no sirvió de nada porque los franceses igual triunfaron ignora el hecho de que fue gracias a la Batalla de Puebla que esos mismos extranjeros fueron derrotados. ¿Cómo?, fácil: fue gracias a todos los ánimos que levantó, a los opositores que unió y sobretodo lo que demostró al mundo y a los propios mexicanos, que la lucha se mantuvo viva y al final se impuso. Uno puede o no estar de acuerdo con la lucha republicana de Juárez y compañía -hay quienes aplauden lo poco que dejaron hacer a Maximiliano como emperador, por ejemplo- y enorgullecerse o no de ella, empero, como parte de nuestra historia, parte fundamental como pocas, tiene mucho de su éxito en la temprana Batalla de Puebla.

Lo que ocurrió aquel 5 de mayo de 1862, haciendo a un lado todos los adornos que el recuerdo y la historia le han agregado, es uno de esos momentos históricos de orgullo y gloria para este país que, por cierto, los tiene muy pocos. Lamentablemente -o afortunadamente, merced a los asuetos que provocan- tenemos un montón de fechas festivas que no son dignas de celebrarse como lo hacen, mientras que hay otras que no pasan de meras efemerides, como la de hoy.

El 5 de mayo no es feriado con asueto como otras fechas, y debería serlo más que muchas otras. Es más celebrado en Estados Unidos que acá, precisamente cuando es una fiesta cuyo símbolo -orgullo, unidad, resistencia- debe sernos común a todos, y más en estas épocas. En fin, no quiero extenderme en el tema, pues el asunto da para mucho, sin embargo, dejo la pregunta en el aire, y acaso el debate se retome en otra entrada: ¿hay que celebrar la batalla de Puebla?

Quizá la pregunta para otra entrada sea cómo, cómo celebrarla. De mientras, ahí está la pregunta y ahí mi respuesta. Espero la suya...

31 de marzo de 2011

El Quijote de Juan Carlos Bodoque

Vagando por Youtube, sin nada productivo que hacer, llegué a un vídeo que de inmediato me sentí obligado a compartir, aprovechando que hoy toca entrada en el blog. Se trata de uno de los episodios más extraordinarios de la serie chilena 31 Minutos: la muy singular y por seguro divertida versión de El Quijote de la Mancha, hecha por el virtuoso genio incomprendido que es Juan Carlos Bodoque.

No creo que se necesite más descripción. Ahora, si alguno no tiene idea de lo que hablo y jamás a visto 31 Minutos, estoy seguro que al ver el video tendrán una epifanía, su vida tendrá un antes y un después. Con ustedes, "Don Quijote Dalla Mancha", escrito, producido, dirigido y presentado por Juan Carlos Bodoque, con las actuaciones estelares de Tulio Triviño Tufillo y Juanín Juan Harry, más de las destacadas participaciones de Policarpo Avendaño y Patana Ana Tufillo Triviño. ¡Disfrutenla!


Por cierto, un par de detalles. La presentación en el programa de una obra de esa envergadura se debe a que Tulio Triviño recibe una carta de su novia (Cindy Miraflores) que le avisa de su visita al programa. Al llegar, ella le saluda con tremenda bofetada y critica al programa, alegando que su programa es muy poco educativo, y por eso todos se esfuerzan en hacer una edición más culta (el vídeo de la visita de Cindy, acá) Sin embargo, el programa igual incluye el Ranking Top de Policarpo -que en el vídeo se saltan, para hacerlo más corto- y los reportajes, que también se esfuerzan por ser más ilustrativos. En resumen, uno de los mejores programas de la serie.

La parte final del vídeo es una joya aparte: los grabados de El Quijote de la Mancha son las geniales versiones de 31 Minutos a los originales que Paul Gustave Doré hizo para la edición de Cassel & Company de 1863. Por su parte, la canción que las acompaña es la versión de 31 Minutos a "The imposible dream", compuesta por Mitch Leigh -y con letra de Joe Darion- para la puesta en escena de Man of La Mancha, un musical presentado en Broadway en 1965. La versión original la cantó el actor que dio vida al Quijote, Richard Kiley, y es una melodía tan popular que ha sido interpretada por varios de los más grandes: Frank Sinatra, Elvis Presley, Placido Domingo, Rolando Villazón, Sarah Connor o The Carpenters. Y claro, por los chicos del noticiero 31 Minutos.

27 de marzo de 2011

Covering "Eye of the Tiger"

Hoy, entrando justo en la edición dominical del blog, un nuevo "covering", uno muy especial. Se trata de una de las canciones más famosas y simbólicas del rock en inglés y de paso del cine y acaso de algún arte más: "Eye of the Tiger." La versión original, ya lo saben -deben saberlo, gente-, es del grupo estadounidense Survivor, y la que hoy comento aquí es de Chiara Mastroiani, y forma parte del soundtrack de la película Persépolis.

Pero, como dijera Jack, vámonos por partes. Primero, hablemos un poco de la original. La verdad es que, aunque soy fanático de casi toda la música de esa época, los de Survivor no se encuentran entre mis favoritos y no sé si arriesgarme a decir que "Eye of the Tiger" es su única canción destacada. Se lanzó en 1982 y fue parte del disco homónimo y, desde su lanzamiento, estuvo ligada al cine, y de qué manera.

Para no hacer el cuento largo, baste decir que la rola fue pedida a Survivor por los productores de la tercera entrega de la saga cinematográfica de RockyLos de United Artists querían una rola que acompañara las escenas de Sylvester Stallone como campeón y que tocará las fibras de los cinéfilos a la hora de que Rocky se violentara y decidiera volver a luchar. Y los de Survivor les dieron justo eso, consiguieron una canción tan bien lograda que, en delante, ha sido usada varias veces como fondo en los momentos en los que se decide levantarse y volver a luchar.

De eso precisamente, de esa utilidad como canción motivadora es de donde seguramente se valió Chiara Mastroianni -una reconocida actriz y cantante francesa- cuando Vincent Paronnaud, director de Persépolis, le pidió una canción para el momento en que Marjane, personaje central de la película, se levanta de un letargo y decide retomar su vida. El filme -animado, por cierto, y fascinante- tiene todo él un ambiente a la vez lóbrego y divertido. En esa diferencia sutil, apenas perceptible, es que se mueve toda la película y gran parte del trabajo lo hace la música.

El soundtrack es cortesía del francés Olivier Vernet y tiene melodías muy parecidas, cada una identificada con algún estado de ánimo del personaje. En el caso del cover a "The Eye of the tiger", el resultado es mágistral pues se respeta la esencia de la canción (o sea, Rocky luchando, Rocky campeón) y se le añade de manera sutil el ambiente de la película. Eso que decía, la sensación a la vez lóbrega y divertida, está en la canción y es su principal encanto.

Acá la verdad es que no me haré la clásica pregunta de si es un buen cover ni si supera al original porque creo que aquí pasa algo distinto: son dos grandes rolas, que cumplen el mismo objetivo. Eso no es nada fácil de lograr, al final Rocky III y Persépolis presumen tener la misma rola cumpliendo el mismo sentido, y en ambas funciona de maravilla. Y, si uno toma las cosas ya a modo personal, es decir, escuchar las rolas para levantarse el ánimo, habrá momentos en que la versión de Survivor -la versión "violenta", digamosle- nos gustará más y otros, claramente más tristes, será la versión de Mastroianni -digamosle, a ésta, la "tranquila"- la que levantara las ganas.

Ustedes dirán si acierto o no en esa conclusión. Acá tienen "Eye of the Tiger", la versión de Survivor, en el video original:



Y la de Mastroianni, completa, directa del soundtrack:



Y, como bonus especial, la divertidísima e improvisada versión que aparece en la película, spoiler alert de por medio: