12 de diciembre de 2010

Covering: Somebody to Love (Queen)

Ya se va haciendo costumbre aquí (pueden constatarlo en esta entrada, o en ésta otra) referir algún cóver musical y compararlo con su original. De hecho, pensándolo bien, creo que debería volverse una costumbre, digamos, de una vez al mes, no suena mal. Mientras tanto, hoy toca hablar de la versión de Glee a Somebody to Love, original de Queen.

Primero hablemos de Glee, serie musical estadounidense (emitida y producida por Fox) que trata de un coro musical de un instituto y sus, ehm, digamos, vivencias. Nunca he visto la serie y, a fuerza de sinceridad, nunca creo verla, empero, la conozco por referencia de mi hermana que es fan y me dijo, textualmente: "hacen versiones muy padres de muchas canciones."

Con ese antecedente, cierta vez que entré a un Mix Up a perder el tiempo mientras esperaba a alguien impuntual y encontré varios CDs de Glee puestos en las maquinas de prueba, aproveché para escucharlos y comprobar o desmentir lo dicho por mi hermana. Si bien es cierto que tienen versiones "padres" -sí, le quite el "muy", y sí, fue a propósito-, hay otras que son una tomada de pelo.

De cualquier manera, entre las melodías que escuché allí no estaba la que hoy comento aquí, pues de esa me enteré gracias a que una colega la compartió en un enlace de su Facebook. Sin embargo, la escogí para el blog porque me pareció lo mejor de la serie y porque creo que es un buen cóver. La rola en cuestión, Somebody to love, fue grabada y lanzada en 1976 por Queen dentro del álbum A day at the races y fue escrita por su vocalista (Freddie Mercury, por si algún despistado no tiene idea) Es una tremenda canción, muy en estilo de la que quizá sea la mejor rola de la historia, Bohemian Rhapsody, también de Queen.

Ahora, el par de preguntas que en las entradas previas y seguro en las posteriores haré respecto a los cóvers: ¿es un buen cóver? y, si el caso, ¿por qué? La primer respuesta es sí. Aclaro, de ninguna manera digo que sea una mejor versión, lo de Glee está evidentemente a eones de distancia de Queen, simplemente digo que han hecho un buen cover de esa rola. Hay dos razones: primero, que han respetado de alguna manera la escencia de la rola, y segundo, que la voz líder es notáblemente buena.

Somebody to love está pensada para ser cantada como en una especie de coro gospel con las voces de Bryan May y Roger Taylor (guitarrista y baterista de Queen) y el liderazgo de Freddie Mercury, lo que beneficia al cóver de Glee porque se supone que son y funcionan bien como eso precisamente, un coro gospel. Además, el segundo asunto, hay un notable trabajo de los coros y una más notable interpretación de Kristin Chenoweth, la chica que hace las veces de Mercury en la melodía.

Esa es mi conclusión. Por supuesto me quedo una y mil veces con la versión de Queen, pero Glee ha logrado un cóver decente y una versión linda de escuchar ante cierto humor. Lo demás ya es opinión de ustedes y para ello les dejo ambas rolas. Primero, la versión original, de Queen:



Y la de Glee (este vídeo es la versión corta, promocional, acá la completa):

6 de diciembre de 2010

En memoria de Manuel Acuña

Un día como hoy perdía la vida Manuel Acuña, quizá el poeta mexicano -o americano, si ustedes quieren- más extraordinario. Hoy hace 137 años que aquel romántico se arrebató la vida tomando cianuro, dejando un enorme legado y también un gran vacio, tantos y cuantos poemas más que no escribió.

Aquél sábado de 1873, algo hizo que Acuña deseara dejar de existir. Vivía en extrema pobreza y sufría una depresión profunda, ambas razones de peso para dar sensatez a un suicidio, sin embargo, ambas necesitan un detonante y Acuña pareció encontrarlo en su amor no correspondido por Rosario de la Peña. Siempre he creído que no vale la pena morir por nada ni por nadie, que nada vale más que tu vida misma, sin embargo, por eso mismo guardo un especial aprecio a aquellas personas que ofrendan su vida por alguien, que les importa tan poco su vida como para entregarla así. Creo, no sé, que es una cuestión de valor, algo que está al alcance de muy pocos.

Cierto amigo, siempre defensor de los argumentos más vanos y de las contradicciones más risibles, me dijo alguna vez que lo de Acuña era cobarde, que alguien en verdad notable pelearía por ella, que alguien que en vez de hacerlo se mataba no sentía verdadero amor por esa persona. Quizá sea cierto pero yo, que igual considero cobardes a los suicidas, me niego a creer que Manuel Acuña fuera un cobarde.

Es una contradicción que no puedo resolver. ¿Por que se suicidó Acuña?, sí, por su situación precaria de vida, lo que lo hace un cobarde; pero sí, también, por su incapacidad para vivir con el rechazo de Rosario, que también lo vuelve cobarde. Sin embargo, me niego a llamarle cobarde, me niego a considerar que un escritor de su tamaño sea un cobarde.

La literatura es de valientes, de hombres que hacen menos lo que es menos y más lo que es más. De tipos que no tienen nada que mostrar a los demás y que en ese afán demuestran todo. De guerreros, de soldados cargados con el arma más poderosa, la que atraviesa almas y no cuerpos. Acuña es de esos, Acuña no puede ser un cobarde y yo no puedo resolver mi contradicción.

Limitado a mi incapacidad, prefiero callar y dar voz, hoy, en su aniversario luctuoso, a Manuel Acuña. Sólo una poesía me ha hecho llorar (hablo de llorar en serio, no de acabar con los ojos llorosos), y esa es el Nocturno a Rosario que hoy honra este blog:



I

¡Pues bien!, yo necesito
decirte que te adoro,
decirte que te quiero
con todo el corazón;
que es mucho lo que sufro,
que es mucho lo que lloro,
que ya no puedo tanto,
y al grito que te imploro
te imploro y te hablo en nombre
de mi última ilusión.

II

Yo quiero que tú sepas
que ya hace muchos días
estoy enfermo y pálido
de tanto no dormir;
que ya se han muerto todas
las esperanzas mías,
que están mis noches negras,
tan negras y sombrías,
que ya no sé ni dónde
se alzaba en porvenir.

III

De noche cuando pongo
mis sienes en la almohada,
y hacia otro mundo quiero
mi espíritu volver,
camino mucho, mucho
y al fin de la jornada
las formas de mi madre
se pierden en la nada,
y tú de nuevo vuelves
en mi alma a aparecer.

IV

Comprendo que tus besos
jamás han de ser míos;
comprendo que en tus ojos
no me he de ver jamás;
y te amo, y en mis locos
y ardientes desvaríos
bendigo tus desdenes,
adoro tus desvíos,
y en vez de amarte menos
te quiero mucho más.

V

A veces pienso en darte
mi eterna despedida,
borrarte en mis recuerdos
y huir de esta pasión;
mas si es en vano todo
y mi alma no te olvida,
¿qué quieres tú que yo haga
pedazo de mi vida?
¿qué quieres tú que yo haga
con este corazón?

VI

Y luego que ya estaba
concluido el santuario,
la lámpara encendida
tu velo en el altar,
el sol de la mañana
detrás del campanario,
chispeando las antorchas,
humeando el incensario,
y abierta allá a lo lejos
la puerta del hogar...

VII

¡Que hermoso hubiera sido
vivir bajo aquel techo.
los dos unidos siempre
y amándonos los dos;
tú siempre enamorada,
yo siempre satisfecho,
los dos, un alma sola,
los dos, un solo pecho,
y en medio de nosotros
mi madre como un Dios!

VIII

¡Figúrate qué hermosas
las horas de la vida!
¡Qué dulce y bello el viaje
por una tierra así!
Y yo soñaba en eso,
mi santa prometida,
y al delirar en eso
con alma estremecida,
pensaba yo en ser bueno
por ti, no más por ti.

IX

Bien sabe Dios que ese era
mi más hermoso sueño,
mi afán y mi esperanza,
mi dicha y mi placer;
¡bien sabe Dios que en nada
cifraba yo mi empeño,
sino en amarte mucho
en el hogar risueño
que me envolvió en sus besos
cuando me vio nacer!

X

Esa era mi esperanza...
mas ya que a sus fulgores
se opone el hondo abismo
que existe entre los dos,
¡adiós por la última vez,
amor de mis amores;
la luz de mis tinieblas,
la esencia de mis flores,
mi lira de poeta,
mi juventud, adiós


Descansa en paz, Manuel Acuña.

3 de diciembre de 2010

Sobre la sinceridad de la cebolla

El pasado lunes, mi hermana y yo fuimos a hacer las compras para tener que comer en la semana. Cuando llegamos a la zona de frutas y verduras, fui comisionado para escoger algunas manzanas, lechugas y cebollas. Como siempre, la labor de seleccionar las mejores fue más lenta con las primeras, sin embargo, a la hora de buscar a la cebolla ganadora, la labor fue condenadamente fácil.

De vuelta al carrito, donde esperaba mi hermana, hice un guiño de celebración y lo que siguió, de parte de ambos, fue una reflexión de esas que nacen como absurdas pero que alcanzan una profundidad tanto impresionante como risible. No quiero dejar pasar la oportunidad de utilizar mi entrada de cada jueves (Sí, hoy es viernes, lo sé, disculpen, ayer se me olvidó escribirla) para compartir esa reflexión, copiándo el dialogo que tuvimos, palabras más, palabras menos:

Yo: "¡Tengo a la cebolla ganadora!, ¡mírala!
Ella: "Bien. Siempre la cebolla es la más fácil de escoger"
Yo: "Ah, ¿si?"
Ella: "Sí, en comparación con las manzanas y otras que tienes que además de ver, tocar para ver si no están feas, la cebolla basta con verla."
Yo: "Cierto, cierto."
Ella: "Es de la más sinceras (risas)"
Yo: "Y eso que tiene más capas que todas las demás (más risas)"
Así pues, acá la reflexión que siguió: la cebolla, pese a tener más capas que ninguna otra verdura, es más sincera que el resto pues basta con que la última capa se vea bien. Y acá la metáfora: ojala todos los hombres fueran como cebollas, no por las capas que sí o sí tienen, sino para poder reconocerlos desde la primera.

El domingo, espero, otra interesante entrada. Hasta entonces.

26 de noviembre de 2010

Sinatra & Martin: Lighting up the stage

Ayer tocaba escribir una entrada acá, sin embargo, gracias a que tuve partido con Basauri FC. por la noche, regrese cansado, harto, enojado y con pocas ganas de escribir siquiera una línea. Por ello he pasado la entrada de ayer para hoy y la misma será muy breve, sólo para compartir uno de los mejores vídeos que pueden encontrarse en YouTube.

Bueno, eso si uno es fanático de un tipo llamado Francis Albert Sinatra y de un tal Dino Paul Crocetti, mejor conocido como Dean Martin. O, mejor aún, de lo que ambos lograban cuando hacían cualquier show -serio o no, si es que alguna vez se esforzaron en marcar esa diferencia- juntos. El vídeo debajo de éstas líneas es, a mi humilde opinión, la mejor demostración.

Pese a que he realizado una intensa búsqueda, me ha sido imposible encontrar a que show o concierto en particular pertenece esta joya, ni el año, aunque está claro que es de sus actuaciones más tardías. El video alude a este show como "Lighting up the stage" ("Iluminando el escenario", justo lo que hacen esos dos), así que a falta de información más veraz, nos quedaremos con ese dato. Con ustedes, Frank Sinatra y Dean Martin:



Por cierto, si se quedaron picados y tarareando alguna u otra de las melodías, den el paso siguiente y bajenla a sus reproductores, acá la lista de canciones de este vídeo:
  • "Love is just around the corner"
  • "My kind of girl"
  • "L.O.V.E."
  • "I get a kick out of you"
  • "Goody Goody"
  • "Guys and dolls"

21 de noviembre de 2010

Fin de semana redondo para Pumas

Hoy domingo me quedé corto de ideas para la entrada habitual que prometí para el blog y, carente de algo más lúcido, utilizo este espacio para dos cosas: felicitar y celebrar con los equipos deportivos de la Universidad Nacional Autónoma de México que tuvieron un fin de semana redondo y, con la misma inercia, burlarme gustosamente del Cruz Azul, equipo siempre risible en fases finales de cualquier competición.

Empecemos pues con eso. Pumas, que había perdido dos goles contra uno en casa en el partido de ida de los Cuartos de final del Torneo Apertura, necesitaban ganar por 2 goles al Cruz Azul en la vuelta para pasar a semifinales. Parecía imposible por que enfrente estaba el líder, el equipo más sólido y la escuadra que, ahora si decían todos, acabaría con la malaria y saldría campeona sí o sí.

Sí como no, dijeron los universitarios que aprovecharon un descontrol mental de los celestes e incluso se vieron benévolos al sólo meter dos goles y conseguir el último de penal sobre el final. Una victoria justa, merecida y que yo aplaudí enormidades. Es cierto, mi afición futbolera en el torneo mexicano la tienen los Tigres, sin embargo, soy universitario y aprecio los colores azul y oro y, por si eso no bastase, tengo un odio sincero e irresoluble contra el Cruz Azul y cada derrota suya es como victoria para mí. Y lo es más si es tan, ¿lo dije ya?: risible.

Los Pumas pues, se impusieron, y aunque dudo que ante Monterrey puedan volver a hacerlo, el torneo que han conseguido es de reconocerse y tienen la siempre comoda ventaja de jugar como un equipo sin nada que perder. Cuestión distinta, por ejemplo, a la del otro equipo universitario que colaboró con el fin de semana redondo de la UNAM: los Pumas CU, campeones de la Conferencia Centro de la Organización Nacional Estudiantil de Fútbol Américano (ONEFA)

Luego de los pleitos casi infantiles entre la ONEFA y el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey (y el consecuente berrinche del Tec. para salirse de la ONEFA y formar su Conferencia Premier con 8 equipos, 6 de ellos campus del propio Tec.), la temporada 2010 del máximo circuito de futbol americano en México llegó a su final el sábado pasado y enfrentó a los citados Pumas que llegaban invictos a la cita, contra los Auténticos Tigres de la UANL., vigentes campeones, segundos de la tabla y verdugos de las Águilas Blancas del IPN en semifinales, méritos todos que le ganaban mayor animadversión de la hinchada puma.

Es decir, pues, que los pupilos del coach Raúl Rivera llegaban con la obligación de ganar para cerrar la temporada perfecta y conseguir la doble revancha de evitar el bicampeonato de los Tigres (la final era la misma que hace un año) y vengar a las Águilas Blancas y el frustrado clásico como gran final . Lo hicieron y yo estuve ahí, sí, en el Olímpico Universitario, donde Pumas CU se impuso 31 a 21 con un extraordinario trabajo de la defensiva y con final cardiaco. Aquí pueden consultar un reporte completo del juego.

Así pues, Pumas sacando de la liguilla al Cruz Azul y Pumas CU consiguiendo una campaña perfecta y su titulo 24 de Liga Mayor de la ONEFA, ambas escuadras se conjuntaron para un fin de semana redondo. Desde acá una felicitación a ambos y un agradecimiento por las dos alegrias brindadas.